Lala “Aquí se guarda”: cómo un empaque conecta con una costumbre cotidiana

Claudia Cruz

23 de octubre de 2026
Lala “Aquí se guarda” convierte una costumbre muy mexicana en una idea de empaque: reutilizar los botes de crema para guardar frijoles, picadillo, yogurt o lo que haya quedado de la comida. La edición especial incorpora un espacio blanco para escribir qué contiene el recipiente y resuelve, con humor, esa sorpresa tan común de abrir el refri esperando encontrar crema y descubrir otra cosa.
Lo interesante es que la marca no se quedó en decorar el envase. Identificó un comportamiento real de sus consumidores y lo volvió parte de la experiencia del producto. El empaque sigue cumpliendo su función principal, pero también comunica cercanía, reutilización y conocimiento de la vida cotidiana. En términos de estrategia de marca, es un ejemplo claro de cómo un insight útil puede convertirse en una ejecución sencilla: parte de algo observable, es relevante para la categoría y se entiende sin demasiadas explicaciones.
Para llegar a una solución así, marketing y producción tienen que coordinarse. Cambiar un empaque a escala no es solamente modificar un diseño; requiere evaluar cómo se fabrica y qué valor puede aportar a quien lo usa. La pregunta para otras marcas es qué hace la gente con su producto después de comprarlo y si ese comportamiento revela una oportunidad. Ve el episodio de Cierre de Semana para escuchar la conversación completa sobre Lala, los insights del consumidor y el potencial creativo del empaque.









